La ecología en sentido amplio es el estudio de las interacciones entre organismos y de éstos con su medio ambiente. Es una ciencia de carácter cambiante, dependiendo del contexto histórico y dogma; y cuyas predicciones no siempre son acertadas.
De hecho, es frecuente encontrar problemas metodológicos en las publicaciones de estos temas y por lo tanto tenemos que estar entrenados para entender conceptos ecológicos, evaluar diseños experimentales e idealmente implementarlos en el momento de ejecutar proyectos.
Es así como las preguntas importantes en un tiempo dado dependen de los temas que son atractivos justo en ese momento (por adquisición de nuevo conocimiento y/o necesidad de este), y esto a su vez se acentúa por los patrones de financiación de estudios. Por ejemplo, hoy en día la aplicabilidad de conocimientos ecológicos en sistemas productivos, sostenibilidad y mitigación del cambio climático son temas claves en las agendas de desarrollo, en la que los ecólogos pueden contribuir.